Simone Caporale fue nombrado en 2014 el mejor bartender internacional en los Spirited Awards y desde entonces no ha parado de trabajar en el mundo de la coctelería, buscando siempre nuevas experiencias para deleitarnos. 

Durante cinco años dirigió el bar londinense The Artesian, dentro del Hotel Langham, el cuál fue nombrado cuatro años consecutivos el mejor bar del mundo por la revista Drinks International

El último proyecto en el que ha estado trabajando ha sido la creación de cócteles con kombucha, una bebida efervescente, de sabor dulce y ácido a la vez, que se obtiene tras fermentar té verde o negro con un cultivo de bacterias y levadura, azúcar y zumos de frutas para darle aroma y sabores diferentes. Además de ser la nueva bebida de moda parece que apunta maneras dentro de la coctelería. 

Foto: Simone Caporale

Foto: Simone Caporale

Hemos podido hablar con él en Barcelona, donde ha presentado sus creaciones junto a la marca de kombucha KeVita. 

Cocinillas: ¿Qué hace que la kombucha sea una bebida interesante para realizar cócteles?

Simone: Se trata de un líquido complejo, con muchos matices, que tiene algo mágico cuando lo tomas combinado. Y lo cierto es que hace unos años era impensable tomar kombucha en cócteles pero al adquirir fama, se ha hecho posible. 

Cocinillas: ¿Y qué aporta la kombucha al mundo de la coctelería?

Simone: Es una bebida muy interesante porque no aporta azúcares a la bebida ni necesita que los añadamos para potenciar o mantener el sabor que queremos. Además, por la fermentación que ha experimentado y el gas que contiene es muy refrescante. El resultado final es delicioso y como el cóctel contiene menos alcohol nos ayuda a beber con responsabilidad. 

Cocinillas: ¿Qué consejo le puedes dar a quien quiera hacer alguno de estos cócteles en casa?

Simone: Que use sabores delicados y frescos como el jengibre junto con la mandarina, el ron añejo y la angostura. 

Cocinillas: ¿Cómo buscas y encuentras la inspiración para realizar nuevos cócteles?

Simone: El proceso creativo de un coctelero puede comenzar en cualquier momento y lugar. A mí me inspiran platos, dulces, lugares que visito… Por ejemplo, la combinación jengibre y mandarina la veo mucho en pastelería y al encontrar esto tan fresco y probarlo, me inspiro. 

En el caso de crear cócteles con kombucha, buscaba que se notase la kombucha, que fuera protagonista pero que la bebida tuviera mucho sabor y fuese interesante. 

Al final hay dos tipos de cócteles: Los que gustan a la gente y los que no. Cuando creo algo nuevo, lo doy a probar y me piden más, sé que he encontrado lo que buscaba. Y con estos cócteles me pasó así. 

Cocinillas: ¿Cuál es tu cóctel favorito para el verano?

Simone: Sencillamente algo fresco y bien hecho. No tengo un favorito porque eso me impediría disfrutar de todos los demás. 

Cocinillas: ¿Dónde irías a tomar un cóctel en Madrid? 

Simone: Sin dudarlo a Salmón Gurú o Dry Martini. 

Cocinillas: Si España fuera un cóctel, ¿cuáles serían sus ingredientes?

Simone: Sería el cóctel más delicioso del mundo. España lo tiene todo para preparar un buen cóctel: cítricos, vinos, destilados…No hace falta nada de fuera. Pero ningún cóctel sería capaz de reflejar todo lo que es España. 

Cocinillas: ¿Con qué personajes relevantes de a cuantos has servido un cóctel te quedas? ¿Recuerda qué pidieron?

Simone: Han sido muchos pero recuerdo a Madonna, a quien preparé un Gin Sour con kombucha KeVita de piña y melocotón; a Amy Winehouse, que pidió un Bloody Mary; o a Quentin tarantino, a quien descubrí que le apasiona el Negroni con un toque de mandarina. 

Cocinillas: ¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

Simone: En algo que para mí es un honor: El próximo libro de coctelería para la Bullipedia. En él nos cuestionamos la coctelería de principio a fin, desde el método creativo a la gestión de una barra. Creo que será fundamental para las próximas generaciones de cocteleros porque es como una tesis sobre coctelería en la que también damos respuesta a muchos «por qués».   

Así son los cócteles con kombucha

Al llevar kombucha, son cócteles de baja graduación alcohólica e incluso Simone ha diseñado un mocktail, o cóctel sin alcohol. 

Para tres de ellos se ha escogido la kombucha de KeVita sabor jengibre, con lo que se logra bebidas muy refrescantes y con toques picantes. En el caso de los que se han creado con keVita Pineapple Peach el sabor es más ácido pero igualmente refrescante y el trago más dulzón se lo lleva el cóctel Cherry Port, ya que lleva vino de Oporto, whisky y KeVita de cereza. 

Cualquiera de ellos se pueden probar en Madrid en estas direcciones:

En Barcelona se podrá disfrutar de ellos en estos puntos: 

Y también se podrán degustar en Ibiza: