El mundo de la coctelería siempre se ha caracterizado por una versatilidad casi extrema. Cualquier sabor, aroma, ingrediente o textura es bienvenido a participar en una de sus creaciones. Y si no, que se lo digan al bar OnlyOne en Dresden, Alemania, cuya carta está compuesta por cócteles con algodón de azúcar, gelatina, espumas aromáticas o alcohol en ebullición. O al hotel Home Buenos Aires, en Argentina, que ha reinventado el clásico combinado de tequila mexicano añadiendo aceite de oliva, rúcula o clara de huevo. Así pues, está comprobado que la imaginación es un valor añadido en materia de coctelería, convirtiéndose en principal protagonista de las tendencias del momento. ¿Ganas de innovar? Aquí van una cuantas opciones.

Cócteles y gastronomía, extraña pareja

Si ambas partes triunfan por separado, ¿por qué no juntarlas para crear el producto definitivo? “Con el surgimiento de chefs estrellas y el aumento en el interés por la cocina, los mixólogos más iluminados explorarán y experimentarán con sabores, texturas, ingredientes y técnicas tomadas de sus pares del mundo de la alta cocina”, aseguró Matt Preston, periodista y crítico gastronómico, en la última edición del World Class Bartender. Una unión que ya ha dado sus frutos en los mejores bares del mundo:

Martini de beicon y huevo.
Martini de beicon y huevo.
  • Martini de beicon y huevo. El Cocktail Club de Londres ofrece esta bebida hecha a base de Jack Daniel’s Old No. 7, jarabe de arce, beicon ahumado y un huevo de golosina. Una mezcla cuando menos explosiva que ha alcanzado el éxito como uno de los principales baluartes de los llamados cóctel-carnívoros.
  • Pizza cocktail. Solo apto para los estómagos más resistentes. El restaurante italiano Trattoria Neapolis en Pasadena, California, incluye en su carta un combinado elaborado con zumo de tomate, vodka con sabor a albahaca, pimienta, hongos en polvo y, lo mejor de todo, espuma con sabor a queso mozzarella y parmesano.
  • Margarita Rocks. La coctelería gastronómica también toma como fuente de inspiración la cultura española. En Blackfriars, Londres, preparan un cóctel de tequila, lima y una deliciosa guarnición de jamón serrano.
  • Kobe Old Fashioned. Y regresamos a Londres, más concretamente al restaurante fusión SushiSamba. Allí preparan el mejor whisky con grasa de res Kobe del mundo, aderezado con una pizca de arce y caramelo salado. Para conseguir que el alcohol adquiera el sabor de la carne hay que añadir un poco de aceite o grasa solidificada a la bebida, siempre a temperatura ambiente, y dejarlo reposar durante unas horas hasta que se enfríe. Después, se retira la grasa sobrante.
Cóctel orgánico de frutas.
Cóctel orgánico de frutas.

Cócteles que cuidan el medio ambiente

Los cócteles orgánicos y sostenibles son cada vez más importantes, gracias a la conciencia ambiental y la responsabilidad social que reina en gran parte de la población. Estos se preparan a base de ingredientes naturales, emplean energías renovables para destilar el licor y utilizan néctar de agave o jarabe de vainilla en vez del azúcar convencional, mientras que el envase recurre a etiquetas hechas de bambú y algodón sostenibles. Además, las frutas y verduras que a veces participan en el proceso no incluyen químicos y no proceden de semillas o plantas transgénicas. Sin embargo, esto es solo la punta del iceberg.

Cortezas de sandía y naranja, granos de café usados, pulpa de manzana… Todo vale en la coctelería sostenible

Algunos locales han decidido ir más allá en cuestiones de sostenibilidad, donde la prioridad son los productos naturales y el rechazo al despilfarro. Bajo esta premisa nace la iniciativa Trash Tiki y el concepto de coctelería sustentable. “Trash Tiki es una plataforma emergente y en línea que busca todos los ingredientes de una barra tiki a partir de recortes, productos no vendidos y otras materias primas destinadas a la basura”, explican Kelsey Ramage e Iain Griffiths, responsables del proyecto, a través de su página web oficial.

Trozos de piña desechados, cortezas de sandía y naranja, granos de café usados, pulpa de manzana, rodajas de limón sobrantes… Son muchos los ingredientes que solemos transformar en basura a pesar de su increíble potencial. Un pensamiento arraigado que en Trash Tiki buscan erradicar. “Con nuestras recetas consumirás mucho menos y aún tendrás bebidas de lo más sabrosas. Si este paso puede ser parte, si no el comienzo, de la conversación más amplia que el mundo de la comida y la bebida necesita tener sobre nuestro enfoque del desperdicio, entonces, sí, creemos que deberíamos tomarlo”, añaden.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Cuchillo y tenedor para disfrutar del cóctel

Los cócteles sólidos y comestibles han abierto también todo un mundo de posibilidades al otro lado de la barra. Una tendencia que nació hace ya varias décadas de la mano de Ferran Adrià, pero que ha adquirido en los últimos años nuevos y sorprendentes matices. Uno de sus principales representantes es el español Javier de las Muelas, capaz de transformar los combinados tradicionales en pequeñas piezas de gelatina o, recurriendo al concepto contrario, elaborar todo tipo de postres con sabor a cóctel. Helado con flan de vainilla congelado, mousse de sangría de sandía o sorbete de daiquiri son algunas de las opciones.

Sin embargo, esta apariencia les otorga también una función muy distinta. Ahora aparecen en acción a modo de aperitivos, antes de la llegada de los platos más contundentes o como antesala de los postres. Se trata de una forma de divertir al comensal entre plato y plato, de romper la barrera entre lo sólido y lo líquido, lo dulce y lo salado, lo frío y lo caliente. Y es que en materia de coctelería, el límite lo marca la imaginación.