Cada año, la asociación World Class organiza los Coaster Awards, una de las competiciones más prestigiosas para encontrar las mejores coctelerías de Portugal y España. El jurado, formado por brand ambassadors de Diageo Reserve, ha recorrido toda la península en busca de los mejores locales y profesionales. Estos son los ganadores de este año.

El premio al mejor cocktail bar ha ido para una coctelería clandestina oculta en un bar de pastrami del barrio del Born, Barcelona. El Pastrami Bar, que vende distintos tipos de bocadillos artesanos, esconde un secreto detrás de su nevera vintage: El Paradiso. Los que la conocen dicen que lo tendría todo para ser un speakeasy, nombre con el que se conoce a los establecimientos que vendían alcohol en secreto durante la época de la Prohibición en Estados Unidos. La coctelería está dirigida por Borja Goikoetxea, que se ha llevado otro premio de World Class este año, el de mejor bartender de España. Los cócteles son de lo más original, inspirados en distintas personalidades y sitios del mundo.

El Mediterranean Treasure, ganador de la final World Class España 2014, se sirve en una caracola marina con humo de tomillo y romero para llenar boca y olfato de toques mediterráneos. También se puede tomar el Breakfast in Kentucky, inspirado en el tradicional desayuno americano y que combina ingredientes tan insólitos como el beicon, el arce y la naranja amarga. Otro curioso, el Solera Presidente, servido en una pipa ahumada con tabaco de vainilla que se baña en chocolate amargo y se envuelve en una nube de algodón.

El Niño Perdido (Valladolid)

Esta coctelería vallisoletana se ha llevado el premio a la mejor carta de cócteles por su innovadora propuesta. Ya obtuvieron el premio a mejor coctelería en 2015, pero en esta ocasión han apostado por un proyecto diferente y participativo: FACES, un menú diseñado para que el cliente pueda seleccionar la bebida dependiendo de sus rasgos faciales.

NIÑO PERDIDO (FACEBOOK)

Está elaborado en colaboración con Barceló Rookie&Master con el fin de que el cliente sea el protagonista. Para desarrollarlo, se sometieron a una exhaustiva formación en morfopsicología de la mano de Emmanuel Dupont. Explican que el objetivo era “realizar una herramienta sencilla nacida de un concepto complejo”, y así organizaron su funcionamiento. Al abrir el menú, el cliente se encuentra un espejo donde tendrá que identificar la forma de su cara. Para ello, en él hay dibujadas las líneas de tres contornos de cara diferentes, cada uno correspondiente al color. Una vez identificado el tipo de cara, deberá recordar su color para poder entender el resto del menú. A partir de este momento todo es más imaginativo, los cócteles están basados en las principales expresiones faciales, como la risa, el miedo, la sorpresa… Todos ellos vienen acompañados de tres explicaciones distintas, cada una correspondiente a un color. El cliente deberá leer la que corresponda a su color, porque estará pensada para su tipo concreto de personalidad. Un curioso menú que ha conquistado al jurado y que, como dicen en la web de Barceló Rookie&Master, es “para vivirlo, no para beberlo”.

Hotel Emperador (Madrid) –

La azotea del Hotel Emperador, un oasis en plena Gran Vía, alberga el Sky Bar, galardonado como mejor cocktail bar de hotel. La terraza es una de las más históricas de Madrid, con una piscina que data de 1948 y que además es la más grande en una azotea de hotel en la capital. Esta piscina está abierta al baño de mayo a septiembre, con un ambiente ibicenco que convierte la terraza en un beach club durante el día. Al atardecer, la coctelería se convierte en el punto de encuentro para tomar un combinado con vistas a los tejados de Madrid. De hecho, ahora organizan cada miércoles un recorrido de los lugares más emblemáticos que se ven desde la azotea.

HOTEL EMPERADOR

Una especie de visita guiada de los tejados de la ciudad al atardecer que hay que reservar previamente por 19 euros, precio que incluye una consumición. En cuanto a los cócteles, están en manos de Luca Anastasio con más de 300 referencias de destilados de todo el mundo. El SkyBar cuenta con una carta de cócteles de autor repleta de clásicos con un toque moderno, una excusa más para visitar la emblemática azotea del Emperador. Ha sido recientemente renovada por el arquitecto Nacho García de Vinuesa y abre todo el año, con zonas totalmente climatizadas y acondicionadas para los meses de más frío. Como ellos dicen, “una panorámica de lujo, ambiente atractivo y moderno y los mejores cócteles” en el cielo de Madrid.